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África / Egipto

Excursiones en Aswan y visita a Abu Simbel

La ciudad de Aswan o Asuán es la segunda gran parada que hacen los cruceros por el Nilo. Aswan es la ciudad más al sur de Egipto y una de las más importantes con más de 200.000 habitantes.

Esta ciudad se encuentra situada en la primera catarata del Nilo, y posiblemente te suene por la famosa presa de Aswan y por el ser el punto de partida para llegar a Abu Simbel. Para llegar hasta aquí, se suele hacer en crucero ya que la ciudad se encuentra a 250 km de Luxor y a más de 1000 km de El Cairo. En nuestro caso llegamos aquí en crucero, pudimos visitar Abu Simbel (está a 300 km de Aswan) y la vuelta a El Cairo la hicimos en avión.

Prepárate para recorrer cada kilómetro de Aswan y ver muchos sitios ¡En esta ciudad no vas a parar!

amanecer en aswan

El primer amanecer en Aswan fue así de increíble. Vistas desde la terraza de la habitación del crucero, sin filtros.

Templo de Horus en Edfu

La ciudad de Edfu se encuentra a poco más de 100 km al norte de Aswan, por eso si vas en crucero esta será tu primera parada antes de llegar a tu destino de la ciudad Asuán.

El templo de Horus es uno de los más bonitos junto con el templo de Karnak. Además, es el segundo más grande de Egipto (después de Karnak) y uno de los mejor conservados.

Este templo está dedicado al dios Horus (con cabeza de halcón) y se comenzó a construir en el año 237 a.C ¡Casi nada! El templo se acabo casi 200 años después, en el 57 a.C. Tiene 137 metros de largo y ¡mide casi 40 metros de alto!

Dicen que el templo de Horus o templo de Edfu (lo llaman de las dos formas) es el templo mejor conservado de Egipto y el más importante después del Templo de Karnak. Este templo fue uno de los que más me impresionó y uno de mis favoritos, es increíble ver los jeroglíficos y las esculturas en tan buen estado.

entrada templo de horus edfu

La increíble entrada al templo de Horus en Edfu. Tuvimos la suerte de visitarlo prácticamente solos.

En la entrada del templo (el pilono si nos referimos a ello con propiedad) se pueden ver escenas del monarca Ptolomeo XIII sacrificando prisioneros ante Horus y Hathor ¡son increíbles! Me sorprendió lo grandes que eran y el perfecto estado de conservación. A la entrada del templo, antes de entrar al patio, también se encuentran dos estatuas del dios Horus, de lo más característico de este templo.

Una vez en el patio (que es bastante grande) se encuentran 32 columnas, con capiteles florales y con jeroglíficos. Aquí se encuentra la famosa estatua del dios Horus, en forma de halcón y con la doble corona de Egipto. En la sala hipóstila hay varias columnas que cuentan la historia y muestran al rey ofreciendo el templo al dios Horus, y escenas de la construcción del templo.

Una de las características más curiosas de este templo es que cuenta con un corredor al aire libre, el cual es impresionante. Hay muchísimos jeroglíficos donde se ve al rey derrotando a los enemigos de Egipto y al dios Horus acabando con Seth (aparece representado como un burro, un cocodrilo, un hipopótamo…).

templo de horus egipto

¡Las columnas del patio son increíbles! Se aprecian perfectamente los jeroglíficos y las historias que cuentan.

El mito de Horus

¿Te preguntas quién es Seth o quieres conocer el mito de Horus? El templo de Edfu no solo es increíble por cómo se conserva y sus imágenes, también por su historia.

Horus era el hijo de Osiris, quién fue asesinado por su hermano Seth. Seth asesinó a Osiris y cortó su cuerpo en catorce pedazos que esparció por todo Egipto.

La esposa de Osiris (Isis) recuperó todas las partes del cuerpo de su marido menos una, la parte viril. Con la ayuda de su hijo adoptivo, Anubis, lo embalsamó y le devolvió la vida quedando embarazada de él.

De este hecho nació Horus, quién creció en secreto y cuando llego el momento vengó la muerte de su padre. Horus tuvo una gran batalla contra Seth y en ella perdió un ojo (de ahí el famoso símbolo del ojo de Horus, que da protección). Finalmente Horus desterró a Seth al desierto y recuperó el trono de Egipto.

estatua de horus en Edfu

La estatua de Horus con la doble corona de Egipto.

Templo de Kom Ombo

Después de visitar el templo de Horus en Edfu, y antes de llegar a la ciudad de Aswan (está a unos 40 km), el crucero realiza una parada para visitar este curioso templo en la ciudad de Kom Ombo. Este es posiblemente el templo más curioso de Egipto ya que está dedicado a dos dioses y tiene un diseño doble: accesos, patios, salas, capillas y santuarios todo doble para los dos dioses. ¡Es un templo simétrico!

templo Kom Ombo

Entrada al templo de Kom Ombo, totalmente simétrico.

La mitad sur del templo está dedicada a Sobek (con cabeza de cocodrilo y cuerpo humano), dios de la fertilidad y creador del mundo, mientras que la mitad norte del templo esta dedicada a Haroeris (Horus el viejo). El templo fue construido entre 1350 y 180 a.C y primero se realizó la parte del dios Sobek).

La visita a este templo la realizamos al atardecer y pudimos ver una de las puestas de sol más bonitas desde el templo viendo como el sol se escondía detrás del río Nilo.

Si realizas la visita a través del crucero esa noche se suele realizar una fiesta de chilabas. Antes de llegar al templo de Kom Ombo encontrarás un mercadillo donde venden chilabas, souvenirs y varias cosas.

Sobek en templo com combo

Jeroglíficos que representan a Sobek en el templo de Kom Ombo.

Museo del cocodrilo en Kom Ombo

Este museo se encuentra a pocos metros del Templo de Kom Ombo y la entrada se incluye en la visita del templo. Es un museo dedicado exclusivamente al cocodrilo del Nilo, un animal divinizado por los antiguos egipcios en la figura del dios Sobek.

En el museo se pueden ver cuarenta cocodrilos momificados que tienen desde un metro hasta más de cinco metros de longitud ¡Impresiona bastante ver un cocodrilo de cinco metros! Se trata de diferentes especies de cocodrilos y también se pueden ver huevos e incluso un feto.

Es un museo curioso para conocer más sobre el dios Sobek y los cocodrilos y su simbología. Además desde aquí podrás ver el atardecer en el Nilo.

museo cocodrilos kom combo

Algunos de los cocodrilos momificados del museo.

Excursión a Abu Simbel

Puede que lo más conocido de Egipto sean las Pirámides de Giza, pero te aseguro que el Templo de Abu Simbel es igual o incluso más impresionante. ¡Así que no dudes visitarlo! Esta visita no suele estar incluida con los viajes que realizan las agencias a Egipto (salvo algún circuito que la incluye). Nosotros elegimos una ruta que si la incluía, de todas formas en caso de no incluirla, normalmente te darán la opción de añadirla una vez estés en el crucero por el Nilo.

Si vas por carretera como nosotros (suele ser lo más normal) prepárate para levantarte bien temprano. Ese día sonó el despertador a la 1am, si si, a la 1 de la madrugada, habíamos dormido solo 2 horas pero tenía tantas ganas que me desperté sin sueño.

El autobús con el que íbamos salía a las 2 am, junto con un convoy, ya que es obligatorio para los autobuses turísticos (al menos los españoles). El trayecto hasta Abu Simbel dura tres horas y se recorren 300 km por puro desierto ¡Es increíble ver solo desierto a ambos lados de la carretera! Durante el viaje pudimos dormir un poco (o intentarlo) y pasadas tres horas llegamos justo al amanecer a Abu Simbel. Por cierto, si realizas la excursión a través del crucero en la visita te incluyen el desayuno (te dan una bolsa con croissants, huevo duro, olivas, zumo, mini bocadillos de jamón, etc).

El Templo de Abu Simbel se encuentra en una de las orillas del Lago Nasser, si tienes la posibilidad de ver el amanecer desde aquí (en verano amanecía sobre las 4:45 am) te lo recomiendo. Además, a esas horas éramos los únicos turistas y pudimos disfrutar del templo solos durante tres horas.

Los templos de Abu Simbel forman parte del Museo al Aire Libre de Nubia y Asuán y fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. Además, Abu Simbel es conocido como la octava maravilla del mundo.

abu simbel egipto

Visitar Abu Simbel justo al amanecer es una de las mejores experiencias que vivirás en Egipto.

Historia de Abu Simbel

Los templos fueron excavados en la roca durante el reinado del faraón Ramsés II en el 1284 a. C. y están dedicados tanto a Ramsés II como a su esposa Nefertari. También aparecen los grandes dioses del Antiguo Egipto como Amón, Ra y Ptah (las tres deidades estatales del Antiguo Egipto).

Con el paso de los años el templo fue abandonado y comenzó a llenarse de arena hasta prácticamente desaparecer. ¡Estuvo más de 2000 años completamente enterrado de arena! En el año 1813 un explorador lo redescubrió cuando su caballo tropezó con una de las cabezas de las cuatro estatuas que hay en la entrada. A partir de aquí el templo fue redescubrierto, eso sí, también se llevaron todas las piezas de valor que encontraron dentro del templo.

Entre 1964 y 1968 tuvieron que reubicar los templos debido a la construcción de la presa de Aswan, ya que esta presa iba a inundar la zona donde estaba originalmente el templo de Abu Simbel. Las obras de reubicar el templo costaron más de 40 millones de dólares y muchos países participaron en su reubicación, entre ellos España.

Dos curiosidades sobre este hecho: La primera es que Egipto regaló a España el templo de Debot de Madrid para agradecerle su labor en la reubicación de Abu Simbel. La segunda es que a la hora de entrar a Egipto hay que pagar un visado o visa de unos 25 euros. El motivo es que, para recuperar algo de este dinero que costó la obra, los egipcios cobran el visado a la hora de entrar al país.

Para reubicar el templo de Abu Simbel tuvieron que cortar cuidadosamente los bloques y moverlos a su nueva ubicación: 65 metros más alta y 200 metros más lejos del río.

Templo de Ramsés II, Abu Simbel

El templo de Abu Simbel se construyó para conmemorar una victoria tras ganar la batalla de Kadesh en el año 1274 a.C. El templo está dedicado a los tres grandes dioses de Egipto, Amón, Ra y Ptah, y también a Ramsés II, que se incluyó como cuarto dios.

La fachada del templo (que es bastante impresionante) tiene 33 metros de altura y cuenta con cuatro grandes estatuas de 23 metros en las que se representa a Ramsés II (en todas ellas, sí). Las estatuas están muy bien conservadas, menos una de ellas, que se partió durante un terremoto y solo queda la parte inferior (la cabeza está en el suelo, puede verse). Debajo de las cuatro grandes estatuas, hay otras que representan a miembros de la familia de Ramsés II.

En el interior del templo está la gran sala hipóstila (muy bonita) donde hay ocho colosos, cuatro a cada lado que representan a Osiris con los rasgos de Ramsés II. Estas estatuas miden unos 12 metros de altura y posteriormente hay otra sala hipóstila y cuatro cámaras laterales.
En el interior del templo de Abu Simbel no podrás hacer fotos a no ser que compres un ticket extra (cuesta unos 15 euros) con el que si podrás hacer fotos del interior.

Templo de Ramsés II, Abu Simbel

Gran sala hipóstila del Templo de Ramsés II, Abu Simbel. Por cierto, esta foto si la puedes hacer sin comprar el ticket, ya que aunque es dentro la foto se hace desde fuera.

Este templo tiene varias curiosidades pero la que más me impresionó fue la del fenómeno solar. El templo de Abu Simbel fue construido de tal manera que el día 21 de octubre y el 21 de febrero (el día del nacimiento y de la coronación de Ramsés II) los rayos del sol entren hasta el santuario que está al fondo del templo e iluminen tres de las cuatro estatuas que hay. Las estatuas iluminadas son las del dios Amón, Ra y Ramsés II. La cuarta estatua que no se ilumina pero está junto a las otras es la del dios Ptah es el dios del inframundo y siempre permanece en penumbra.

Este hecho fue uno de los que más me impresionó de Abu Simbel ¡es increíble que hace más de 3000 años pudieran calcular esos datos! Por desgracia, cuando se reubicó el templo el “fenómeno solar” no se pudo calcular bien, ahora las estatuas están iluminadas el día 22 de octubre y el 20 de febrero.

Si visitas Abu Simbel te recomiendo hacerlo con un guía ya que todos estos datos y curiosidades (y muchas más) nos las explicó nuestro guía. Los guías no pueden entrar a los templos así que nada más llegar suelen hacer una media hora o 20 minutos de explicación fuera de los templos y después dejan tiempo libre para verlos por dentro y ver la zona.

Templo de Nefertari de Abu Simbel

Este templo se encuentra junto al gran templo de Abu Simbel y también está excavado en la roca, dedicado en este caso a la esposa favorita de Ramsés II, Nefertari. En la entrada del templo hay seis estatuas, cuatro de Ramsés II (aparece incluso cuando el templo no es para él) y dos de Nefertari.

Las estatuas son del mismo tamaño, lo cual es distinto a otros templos ya que los faraones solían representarse en estatuas más grandes que el resto. Este templo es bastante pequeño y en la sala interior hay escenas que muestran a Ramsés y su esposa Nefertari ofreciendo sacrificios a los dioses.

Templo de Nefertari en abu simbel egipto

Entrada al Templo de Nefertari, todas las estatuas del mismo tamaño.

Cómo llegar a Abu Simbel

Abu Simbel es un emplazamiento de interés arqueológico que está a 300 km de Aswan, a apenas 50 km de la frontera con Sudán. A la hora de realizar la excursión a Abu Simbel puedes elegir tres formas de llegar hasta aquí:

En avión. Es la manera más rápida desde Aswan, en unos 45 minutos llegas a Abu Simbel. El precio del avión (vuelas con Egyptair), con guía y entradas (las entradas cuestan 100 L.E, unos 12 euros) suele ser de unos 250 euros o más.

Por carretera. Puedes hacerlo en autobús, bus de línea o autobús turístico. Es la manera más normal de llegar hasta aquí y cuesta unos 90-100 euros la excursión incluyendo guía y entrada. Los autobuses van junto con un convoy con policías para aumentar la seguridad durante los 300 km de carretera.

En crucero. Hay cruceros de más días de duración y cruceros que incluyen un recorrido por el lago Nasser. De esta forma podrás visitar Abu Simbel llegando en crucero.

como llegar a Abu Simbel en Egipto

Camino a Abu Simbel por carretera, hasta el desierto se mete en la carretera.

Recorrer el Nilo en faluca

Una de las excursiones que más me gustó (y eso que aquí no ves ningún templo) fue la del pueblo nubio y el paseo en faluca.

Esta excursión no está incluida en el precio ni en el itinerario del crucero, te dan opción de contratarla una vez estás en el crucero por el Nilo. Te recomiendo hacerla, en nuestro caso la hicimos la tarde después de visitar Abu Simbel (este día fue de lo más completo). El precio es de unos 40-55 € (depende de la agencia con la que viajes, si es por libre, y depende de cada guía) e incluye el paseo en faluca, bañarse en el Nilo, un paseo en camello hasta el pueblo Nubio y una vista por este pueblo.

Las falucas son las embarcaciones típicas de Egipto, las verás sobre todo en Luxor y Aswan en cualquier rincón del Nilo. Son unos barcos pequeños de vela donde caben hasta 12-14 personas, de madera y vela blanca ¡son muy bonitos!

Esa tarde nos recogía una faluca que nos iba a llevar hasta el pueblo Nubio (te cuento la excursión abajo) y desde donde disfrutaríamos del río Nilo de una manera mucho más cercana. Durante el recorrido de una media hora, los tripulantes de la faluca nos enseñaron algunos souvenirs realizados en madera por lo rubios (pulseras, collares y pequeñas figuras de camellos y animales).

Aunque el paseo en faluca por el Nilo sea la forma más sencilla de llegar al pueblo nubio, también se convirtió en un momento para comprar algunas pulseras de madera, ya sabes, aquí te intentan vender algo en cualquier momento.

Una de las cosas más curiosas que vimos durante el paseo en faluca por Aswan fue a dos niños pequeños (tendrían apenas 10 años o menos) que se acercaron rapidísimo hasta nuestra faluca en una tabla de madera. Estos niños (que van de faluca en faluca para conseguir algo de dinero) recorrían el Nilo simplemente sobre una tabla de madera (como si fuera una tabla de surf) y se movían con dos cartones en sus manos.

Los niños vinieron hasta la faluca, se engancharon (igual que hacen los comerciantes para vender desde el crucero) y empezaron a cantar un montón de canciones antiguas en español (la macarena, el aserejé.)… Aunque los niños vinieran para conseguir alguna moneda, y lo hagan con cada grupo de turistas, lo cierto es que fue algo que nos gustó ver y que nos pareció que tenían muchísimo mérito y labia. Por supuesto les dimos algunos euros y marcharon contentos hacia otra faluca.

Durante el paseo en faluca, tanto el guía como los dos tripulantes de la faluca nos enseñaron una canción nubia para dar la bienvenida. Todavía me acuerdo de la letra y el ritmo, fue un momento divertido estar cantando en la faluca.

Bañarse en el río Nilo

Tras el paseo en faluca por el Nilo de una media hora, comprar algún souvenir desde la faluca y conocer a los niños, llegábamos a la zona donde teníamos que desembarcar. La faluca nos dejó en una zona que es como “la playa del Nilo” donde había varias mujeres y niños bañándose.

Durante el recorrido en crucero por el Nilo vimos a mucha gente, sobre todo mujeres y niños pequeños, que se bañan en el río. Hay varias zonas conocidas como playas donde la arena es del propio desierto.

Por supuesto, como los egipcios y comerciantes saben que las falucas dejan aquí a los turistas también había un montón de comerciantes que intentaban venderte desde figuras hasta cuchillos.

El agua del Nilo es transparente (aunque en las ciudades lo es menos) y no esta nada fría. ¡Fue un baño perfecto para refrescarse! En cuanto a los cocodrilos, tranquilo, en esta zona no hay cocodrilos en el río así que como mucho verás algún pez y aves.

Durante unos 15-20 minutos pudimos darnos un baño en el Nilo, nadar hasta una pequeña isla (ojo porque la corriente en algunas zonas era bastante fuerte y te ibas hacia atrás) y bucear viendo lo transparente que estaba el agua.

Bañarte en el Nilo es algo que te recomiendo sin ninguna duda, es una experiencia bañarse en un río así mientras ves las dunas del desierto. ¡Así que no lo dudes y tírate en bomba desde la faluca! Así lo hicimos y es una de las partes que más me gustó del viaje.

bañarse en el rio nilo

Llegando a la zona donde íbamos a bañarnos. ¡Qué buena experiencia!

Visita al pueblo Nubio

Después de bañarnos en el río Nilo tocaba ir de visita al pueblo Nubio. Para hacer este camino hay dos opciones, puedes continuar en faluca hasta la entrada del pueblo o puedes ir en camello por las dunas y el desierto. Ambas opciones están incluidas en el precio general de la excursión.

En nuestro caso decidimos ir en camello ya que nos parecía una buena experiencia, mientras vas por el desierto ves el río Nilo más abajo. Tengo que decir que aunque ya había ido en camello de pequeña, pase bastante miedo al principio cuando el camello se levanta. Estos animales de dos metros de altura levantan primero las patas de atrás y después las delanteras.

camellos en el pueblo nubio aswan

Paseo en camello hasta llegar al pueblo nubio.

Durante el recorrido en camello hasta el pueblo Nubio (unos 15 minutos) el camello no va suelto en ningún momento, ya que están unidos entre si de tres en tres y los lleva un egipcio. Las personas que se encargaban de los camellos nos parecieron muy simpáticos, ya que nos iban hablando, se ofrecían a hacerte alguna foto y en ningún momento pidieron propina (algo poco usual en Egipto).

Cuando llegamos a la entrada del pueblo Nubio ¡me encantó! Las casas son pequeñas con formas circulares, de color azul y otros tonos. Por supuesto en todo el pueblo Nubio no hay asfalto como en Luxor o Aswan, aquí es todo arena del desierto en las calles.

visita pueblo nubio en aswan

Entrada al pueblo Nubio. Los mercadillos, las casas de colores, los cocodrilos y la arena es lo más característicos.

Nubia fue la región de África situada entre el sur de Egipto y el norte de Sudán. Lo cierto es que los nubios son conocidos como los auténticos egipcios, tienen la piel muy oscura y los ojos claros.

El pueblo nubio está lleno de pequeñas casas, puestos de comercio donde venden chucherías, especies y collares. Y por supuesto camellos, muchos camellos en todo el pueblo.

Fuimos en camello un rato más hasta que llegamos al centro del pueblo (es pequeño) y bajamos del camello (otro momento de pánico) ya que el camello en este caso baja primero las patas delanteras y tienes que inclinarte hacia delante. Después de bajar del camello y estar por fin en el suelo (ningún percance) entramos a una casa nubia típica.

Estas casas son sencillas, de suelos de arena, paredes decoradas con dibujos y en color azul, todas tienen un gran patio abierto, un pequeño salón, varias habitaciones, una terraza en la parte superior y…¡cocodrilos! Sí, los nubios crían cocodrilos, los tienen como mascotas y también los tienen disecados colgando normalmente en la entrada de la casa. Esto lo hacen para ahuyentar la mala suerte y malos espíritus, proteger a la familia y proteger la casa.

Una vez en la casa nos invitaron a tomar un té (muy rico) y a comer unos postres típicos. También nos dieron a probar pipa de agua (cachimbas) y el guía nos dio una explicación sobre la vida de los nubios y sus casas. Después, tuvimos tiempo libre para conocer por nuestra cuenta la casa, visitar las habitaciones y la terraza superior ¡desde aquí se veía todo el pueblo y el Nilo!

casa pueblo nubio aswan

La terraza superior de una casa nubia. También decoradas con muchos colores.

Descubriendo parte de la casa, nos encontramos con unas grandes jaulas en el suelo y cual fue nuestra sorpresa…¡cocodrilos vivos de más de dos metros de largo! Los nubios tienen estos animales como mascotas, también nos dejaron coger en brazos a un pequeño cocodrilo (eso si, con la boca tapada). Lo cierto es que lo de coger a un cocodrilo en brazos es por el propio turismo, eso no me gustó, aunque respeto que los tengan como mascotas.

Durante la visita a la típica casa nubia tuvimos la oportunidad de hacernos un tatuaje de henna, una mujer nubia los realizaba rapidísimo y muy bien. Sin duda visitar estas casas fue uno de mis momentos favoritos del viaje a Egipto.

Al salir de la casa nos dirigimos a la escuela del pueblo, un bonito colegio con patio de arena y clases pequeñas con una pizarra. Aquí un profesor nubio nos enseño algunas palabras y letras en nubio (es un idioma algo distinto al egipcio) y pudimos conocer nuestros nombres escritos en nubio. ¡Qué idioma más complicado!

Como ves, la visita al pueblo Nubio es muy completa. El paseo el faluca, bañarse en el Nilo, recorrer el desierto en camello (o en faluca), visitar las típicas casas nubias, un colegio, sus mercados…¡Fue uno de los mejores momentos del viaje! Aunque hay algunas cosas muy turistas de esta visita (como coger cocodrilos, ir en camello o hacerte un tatuaje de henna) lo cierto es que conocer más la vida y menos los templos fue algo que me gusto mucho.

casa nubia en aswan

Casi todas las casas del pueblo nubio son azules y están decoradas con formas y más colores.

Visita a Aswan de noche

Otra de las “excursiones” que no están incluidas en el circuito del crucero y que recomiendo es la de visitar Aswan de noche. Esta excursión nos la ofreció nuestro guía a la vuelta del pueblo Nubio y cuesta 15 euros.

Se trata de una excursión que no es “oficial” desde las propias agencias sino que fue decisión del propio guía. El precio lo fija el y es una manera de sacar un dinero extra, las visitas y paradas de esa noche las decide el.

Durante la visita a Aswan de noche realizamos un recorrido por toda la ciudad en calesas (este es uno de los transportes más comunes allí, son carros tirados por caballos) personalmente, no me gusto nada este medio de transporte ya que los animales estaban en muy mal estado, desnutridos y no me gustó nada como les trataban. Lo cierto es que no nos quedó más remedio que ir en calesas ya que funcionan como pequeños taxis, íbamos haciendo paradas y nos esperaban fuera para continuar la visita por Aswan.

Durante la visita a Aswan de noche (que fue de unas dos horas y media o tres) vimos cómo la ciudad cambia completamente pues toda la gente hace más vida de noche que de día. También visitamos una tienda de especias y té donde pudimos probar algunos, visitamos una iglesia copta y tomamos un refresco (nada de alcohol) en un bar con mucho ambiente.

Una de las visitas más curiosas en Aswan fue visitar una iglesia copta (una catedral cristiana). Para entrar aquí, tuvimos que pasar un control de seguridad y pasar entre los militares, todos ellos con sus armas (aunque siendo Egipto esto ya no nos sorprendió). Tras subir varias escaleras llegamos a la iglesia de madera y con unos dibujos muy curiosos.

Mientras paseamos en calesas también pudimos ver la mezquita mas importante de Aswan, lo cierto es que era preciosa y estaba iluminada de noche mientras hacían la llamada a la oración. Otra de las paradas que hicimos fue para ver el gran hotel donde está inspirado el libro “Muerte en el Nilo” de Agatha Christie.

Si tienes posibilidad de conocer Aswan de noche, te lo recomiendo sin duda. Es la mejor manera de conocer a la población egipcia y ver cómo viven y su día a día. Para realizar la visita a Aswan de noche, el propio guía nos recomendó a las mujeres no ir de corto y llevar mejor manga corta, fue la única vez durante todo el viaje (y para ver mezquitas de El Cairo) donde tuvimos que taparnos.

Mercado de Aswan

En la visita a Aswan de noche vimos varios mercados por las calles y mucha gente comprando. Aswan es una de las ciudades más grandes de Egipto por lo que en cualquier rincón encontrarás tiendas.

Las principales tiendas son de especias y tés, artesanía y también tiendas donde venden distintos tipos de pan y postres.

Cuando terminamos de ver el mercado tuvimos tiempo para ir a un bar (que estaba llenísimo de gente, bueno, de hombres) y tomar un refresco. Uno de los refrescos que más toman en Egipto es limonada o tés. También nos ofreció el guía cachimbas o pipa de agua.

La verdad que me gustó mucho ver el ambiente de la ciudad de noche, en el bar donde estuvimos había muchísima gente viendo un partido de futbol, ninguno bebía nada (ni agua) solo fumaban.

Especias y té en Egipto

Una de las paradas que hicimos durante la vista a Aswan de noche fue en una tienda y fábrica de especias, tés y pimientas. La tienda en sí misma era preciosa ¡cuantísimas especias!

Nada más entrar a la tienda (que era bastante grande) vimos muchas cestas y recipientes con especias de todos los colores. Al entrar nos ofrecieron un dulce y te rojo (está buenísimo).

En la tienda estuvimos una media hora o más, nos explicaron y pudimos oler y tocar varias especias y por supuesto también comprar. Nosotros decidimos comprar tres tipos de té: te rojo, té de piña y té de naranja. Medio kilo de cada uno, nos costo unos 40 euros.

¡Ojo con los precios! Ellos te dicen que hay unos tipos que cuestan lo mismo (van por peso) y otros que más…no se cómo hacen las cuentas pero el cambio siempre es favorable para ellos. Si pensáis que es muy caro o que os han cobrado de más (ya sea por el precio base o por lo que han pesado en kg) decírselo y no lo compréis. Esto ocurre por ejemplo con el azafrán, es más barato que en España pero hacer bien las cuentas antes de iros de la tienda.

Templo de Philae, la perla del Nilo

A la mañana siguiente (el día anterior había sido más que completo) nos levantamos y fuimos a ver lo que se conoce como la perla del Nilo, el templo de Philae o Filé.

Este bonito templo está dedicado a la diosa Isis, la diosa femenina del amor, la magia y la maternidad. ¿Te suena el nombre de Isis? Si visitas primero el templo de Horus en Edfu seguramente la historia ya la conocerás. Osiris era el rey de Egipto y también el marido de Isis hasta que el hermano de Osiris (Seth) le asesino y arrojó pedazos de su cuerpo por todo Egipto. Fue entonces cuando su mujer Isis recogió los fragmentos del cuerpo de su esposo, los reconstruyó y le devolvió a la vida. Antes de que el hijo de Isis matará a su tío Seth, Isis se tuvo que refugiar ante el enfado de Seth y se escondió en la isla de Philae. Fue aquí donde más tarde se levantaría el templo que la venera.

entrada al Templo de Philae

Entrada al Templo de Philae. Se nota la marca del agua (a la altura de la puerta de en medio), el templo estuvo cubierto de agua durante un año.

Este templo comparte algo con los de Abu Simbel y es que, antiguamente el templo se encontraba en la isla del mismo nombre, pero con la construcción de la Presa de Aswan, el templo se iba a inundar. Es más, el templo de Philae permaneció casi un año parcialmente inundado, ahora se puede ver la marca del agua hasta casi dos tercios de la altura de las paredes y columnas.

De manera que el templo fue trasladado piedra a piedra hasta su lugar actual (en la Isla de Agilkia) a pocos kilómetros de la presa. En este traslado participo la Unesco y varios países del mundo colaboraron económicamente.

Actualmente, la única manera de llegar a este templo es por agua. El recorrido se realiza en una especie de faluca donde caben unas 15 personas y tarda unos 20 minutos en llegar hasta la isla. Por supuesto aquí también hay tiempo para comprar souvenir y figuritas mientras estás en el barco. Nosotros compramos un instrumento de música típico egipcio, es un instrumento de cuerda como si fuera un violín, nos costó un euro y medio.

Este templo es bastante grande, y ya en su entrada se pueden ver jeroglíficos muy bien conservados donde se cuenta la historia de Egipto y se ve al rey haciendo ofrendas a los dioses. Además como curiosidad aquí se encuentran los últimos jeroglíficos egipcios que se escribieron en la historia, en el año 394.

Templo de Philae

El Templo de Philae está muy bien conservado pese a haber estado sumergido gran parte.

Tienda de fragancias en Egipto

Después de visitar el templo de Philae y antes de poner rumbo a El Cairo, tuvimos tiempo para visitar una fábrica de esencias. Esta visita también estaba incluida en el precio del crucero.

La vista duró algo más de una hora y pudimos conocer cómo hacen perfumes como flor de loto, de papiro o flor de Saqqara. Además nos enseñaron las esencias que utilizan grandes marcas de perfumes como Chanel nº5, Armani, Cacharel…¡Todas las esencias las tenían ahí!

También nos explicaron y pudimos oler fragancias que sirven para el dolor de cabeza, para despejar la nariz cuando estás enfriado, y muchos usos distintos. Por supuesto, también tuvimos tiempo para comprar distintas fragancias.

Terminamos esta visita con un masaje que nos regalaron y con aceites esenciales. A las mujeres les realizaba el masaje una mujer, y a los hombres solo hombres. Fue toda una experiencia.

Después de realizar esta visita volvimos al crucero y tuvimos algo de tiempo para disfrutar de la piscina y poder despedirnos de la ciudad de Aswan y del crucero antes de coger un avión que nos llevaría hasta El Cairo. Dejábamos atrás la parte del sur de Egipto (Aswan y Luxor) sin duda mi parte favorita del país.

Si estás pensando en viajar a Egipto aquí te dejo algunos post que pueden ser de ayuda para preparar tu viaje:

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